Normalmente cuando pensamos en ofrecer nuestros productos o servicios online, automáticamente pensamos en una página web. No me malentendáis, no es que sea una mala idea, es más, es una gran idea pero vamos a intentar mejorarla un poco.

Por supuesto, si queremos tener presencia en internet necesitamos una página web con todos los datos relativos a nuestra empresa o negocio, con nuestros productos y servicios, con su mapa para localizarnos y un formulario de contacto entre otros elementos habituales. Para el visitante que no nos conoce y quiere informarse, todos esos elementos le serán de gran ayuda, sin duda. Pero en esta ocasión nos queremos centrar en el objetivo final de nuestra página web: ofrecer un producto o servicio y venderlo.

Es ahí donde necesitamos de una página web dedicada, más conocida como landing page o simplemente landing

Una landing es una página web a la que enviaremos a nuestros visitantes para que realicen una acción determinada con un resultado concreto. El nombre viene del inglés “aterrizar” ya que lo que buscamos es crear una página donde el visitante “aterrice” en busca de ese producto o servicio que tanto desea.

En realidad existen dos grandes tipos de landings, las que buscan que el visitante haga un click hacia el destino que deseamos (llamadas Click Through en inglés) y las que buscan obtener algún dato del visitante (llamadas Lead Generation en inglés). Las primeras son habituales en el comercio online para destacar un producto o servicio y generar compras. Las segundas se usan para retener información del visitante una vez conocemos su interés concreto y de cara a futuras comunicaciones y posicionamientos de productos que se adapten a ese interés o simplemente para inscribirlo en un seminario o facilitarle un descuento.

Pero ¿por qué necesitas una landing

En realidad, cuando un visitante tiene la intención de comprar tu producto o servicio todo el contenido de tu página web le es más una molestia que no le permite llegar rápidamente a su objetivo, que una ventaja. Tu web pasa a ser una distracción que puede alejar a tu futuro cliente de su objetivo final.  Botones, enlaces, imágenes y títulos pueden hacer que tu visitante se despiste y pulse un botón o siga un enlace que no le llevará al producto que deseas vender.

En definitiva, una buena web atraerá a los visitantes hacia tu negocio, te generará visitas. Pero si lo que queremos es convertir visitas en ventas de un producto concreto, lo que necesitamos es una buena landing.

Normalmente los visitantes de nuestra web no tardan más de 5 segundos en tomar la decisión de abandonar la página o continuar en ella. Lo que buscamos con una landing es facilitarle al visitante esa decisión, con un mensaje claro y directo a la vez que reducimos y simplificamos las opciones disponibles en la página. De esta forma, el visitante que va a parar a nuestra landing tendrá la sensación de estar en el lugar adecuado, que ha encontrado lo que buscaba.

Porqué necesitas una página landing para tu producto

Céntrate en lo importante

La base de una landing es la llamada a la acción. Cuando el visitante llega a la página dedicada de tu producto debes indicarle claramente lo que quieres que haga como comprar, suscribirse a una lista de correo o registrarse en un evento.

Ese mensaje o llamada a la acción debe ser claro y preciso, sin información innecesaria que pueda despistar al visitante, por eso son importantes factores como la claridad, la posición en la página, los colores, el tamaño y el tipo de letra, etc.

Por supuesto, para que ese mensaje cale en el visitante, la estructura y el diseño de la landing debe ser simple y claro. 

  • Incluye una llamada a la acción clara y concreta.
  • Limita al máximo los elementos de diseño y céntrate en el contenido y en la distribución de los elementos. 
  • Elige las imágenes que mejor reflejen tu propuesta
  • No despistes al visitante con ventanas emergentes (popups) ni enlaces a información no relevante para que lleve a cabo la acción que esperamos.
  • Usa un lenguaje sencillo y conciso.
  • Añade testimonios que ayuden al visitante a conocer tu reputación. Usa comentarios de tus redes sociales para este propósito.
  • Usa una combinación de colores adecuada y clara (por ejemplo el verde se asocia con una acción positiva mientras que el rojo con una negativa).
  • No descartes el uso de vídeo, suele ser un elemento muy persuasivo.

Pero todo esto no sirve de nada si no tenemos una buena propuesta de singular valor (que en inglés se conoce como unique value proposition o UVP). Una UPV es una declaración clara que describe el beneficio de tu oferta, cómo solucionas las necesidades de tu cliente o visitante y que te distingue de la competencia. Tu landing debe ser el reflejo de esa propuesta de singular valor que te distingue de los demás. Centra tu mensaje en el visitante, dirígete a él de forma directa y clara y convéncelo.

 

La mejor forma de llegar a tu cliente final

Otra de las ventajas de las páginas landing es la oportunidad que ofrecen de llegar al público adecuado que está buscando exactamente nuestro producto. Eso nos ahorrará dinero en publicidad y aumentará las posibilidades de convertir visitas en compras o suscripciones.

Al focalizar la página en un tema muy concreto, podremos alcanzar buenas posiciones en los resultados de la búsqueda de Google cuando los usuarios usan las palabras adecuadas que tú has potenciado en esa página. De hecho, el número de palabras clave a posicionar se reduce y podemos concentrarnos en encontrar combinaciones largas de palabras con menos competencia y más efectivas. Igualmente podemos dedicar especial cariño a la redacción de los textos, de forma que aportemos un valor añadido que nos haga mejorar nuestra posición en los buscadores

En definitiva, al simplificar y clarificar la página tenemos muchas más posibilidades de que les guste tanto a nuestros posibles clientes como a los buscadores donde nos encontrarán.

 

Conclusiones

Si todavía no tienes una landing para tu mejor producto o servicio, no esperes más. Ponte en manos de un buen profesional que te ayude a crearla y ¡empieza a convertir tus visitas en beneficios!

Es la forma más fácil de conseguir canalizar visitas de forma óptima hacia el objetivo que quieres, te ofrecen el espacio y la visibilidad que necesitan tus ofertas o productos estrella, te permiten conocer mejor a tus visitantes o focalizan al visitante en lo que te interesa entre otras muchas más ventajas.

En próximos artículos os explicaré trucos más concretos para mejorar vuestras landings y conseguir mejores ratios de conversión. Y recuerda que ¡puedes contactar conmigo si necesitas crear una página landing para tu próxima idea o negocio!